Rompientes

José María Esbec dirige este díptico del belga Paul Verrept sobre una pareja desasosegada por la llegada de migrantes

Foto de Javier Naval

A pesar de las similitudes, esto no es como en La clausura del amor. Igualmente nos encontraremos a una pareja que se rompe y, además, atenderemos la narración de cada uno de ellos por separado. Cuarenta y cinco minutos cada uno. Sin embargo, aquí se traza un díptico con varios grados de distanciamiento. El tema es que el dramaturgo belga Paul Verrept escribió inicialmente el texto Pleamar, que es el primero que escuchamos, y luego discurrió sobre la mirada del varón. De este modo, Rebeca Hernando, quien viene de hacer Duerme bajo las aguas, donde, también, procedía con diversas narraciones, toma la palabra para narrar y narrar. Sigue leyendo

Viento fuerte

José María Esbec versiona esta obra del Nobel Jon Fosse en el Teatro Español, para destilar un «poema escénico» de carácter críptico

Viento fuerte - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Difícil tarea es la de aproximarse a una obra del escritor noruego Jon Fosse, pues su teatro se recrea con situaciones complejas donde faltan asideros consistentes. Pocos personajes, que apenas se definen en su propia vivencia precaria. Sterk vind (Viento fuerte) se publicó en 2021 y se añadía a otra treintena más para contribuir a ese cripticismo. Sigue leyendo

Fortunata y Benito

Laila Ripoll firma esta propuesta sobre un inverosímil Galdós observando las aventurillas amorosas de sus personajes

Fortunata y Benito - Foto de David Ruano
Foto de David Ruano

Pretender trasladar la inmensa novela (tan larga y con tantos personajes) a las tablas es todo un atrevimiento. En la historia del teatro español se recuerda la versión que realizó Ricardo López Aranda, y que se llevó en dos ocasiones a escena, la última en 1993 dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente. Anhelar que el público juvenil se la tome con agrado hoy en día es una tarea complicada, si exigimos una aproximación a este clásico tímidamente razonable. Yo creo que Laila Ripoll se ha topado de bruces con ese muro infranqueable y ha elaborado un texto excesivamente complaciente con unos espectadores que necesitamos espolear y agitar. Querer la aceptación generalizada de los bachilleres es rebajar la función a unos mínimos que rozan el ridículo. Primeramente, no estaría de más aclarar al lector, que es en el último trimestre del cuarto curso de la ESO, cuando se trata a don Benito Pérez Galdós (apenas página y media, no se vayan a creer) y los que continúan en el Bachillerato, lo vuelven a tocar escuetamente (apenas hay tiempo si es obligatorio comenzar desde la Edad Media y dar a la vez Lengua). Los planes de estudio están así. Leer Marianela o Misericordia, cuatro pinceladas biográficas, un repaso sucinto por las etapas del novelista y a otra cosa. Sigue leyendo