Souvenir

Fran Perea dirige esta historia sobre Solomon Shereshevsky, un hombre con una memoria casi ilimitada

Hoy en día el tema de la memoria continúa siendo un quebradero de cabeza para los neurocientíficos; les cuesta desentrañar de qué manera nuestras percepciones se asientan en nuestro cerebro y de qué forma luego podemos recuperarlas. Uno de los pioneros en este campo —también en otros muchos, como el lenguaje— fue el psicólogo ruso Alexander Luria (1902-1977), el gran heredero de Vygotsky. Pablo Díaz Morilla se ha fijado en la historia del más célebre de sus pacientes, Solomon Shereshevsky, el primer diagnosticado de hipermnesia, es decir, algo así como poseer una memoria tan inmensa que uno se siente abarrotado de pensamientos, de datos, de relaciones. Además, sufría sinestesia, consistente en atribuir a las palabras, a los recuerdos y a sus experiencias, cualidades de varios sentidos, ya fuera del gusto, del tacto, etc. Desde luego, a priori, la biografía de este hombre parece interesante; aunque el montaje posea las carencias propias de las funciones que tratan de llegar a un público amplio. Sigue leyendo