Bienvenido a casa

La obra Bienvenido a casa propone una verdadera inmersión en el teatro dividida en dos sesiones

Bienvenidos a casaLa propuesta de Roberto Suárez y de su elenco de actores del Pequeño Teatro de Morondanga (Uruguay) consiste en convocar a su público a dos sesiones en días consecutivos. La primera parte tiene lugar en la sala principal del Teatro Valle-Inclán (Madrid). Según entras, compruebas que el espacio ha sido reducido a la mitad, lo que te hace sospechar que en la otra mitad se encuentran los espectadores que han acudido el día anterior y que ahora asisten a la segunda parte. Entre tanta sospecha, comienza la función. Las reminiscencias a David Lynch no terminan únicamente en el nombre de uno de los protagonistas (Hombre elefante), sino en la paranoia surrealista que escenifican, donde seis actores con personajes que se mueven en el límite de la cordura viven pendientes de un plan que desean llevar a cabo. Son sesenta minutos de extrañeza, de incipientes juegos metateatrales, de humor macabro, de historias pasadas que se desplazan desde lo truculento hasta lo absurdo dirigiéndose a un suicidio colectivo fracasado. Tenemos cita para el día siguiente. Sigue leyendo