El Brujo regresa a Alcalá de Henares para interpretar al insigne pícaro en una representación actualizada y seductora
Rafael Álvarez, El Brujo, estrenó este montaje el 26 de abril de 1990 en la misma ciudad de Alcalá de Henares (de aquí data una de las primeras ediciones del libro) a la que ahora regresa. En esta ocasión, el espacio elegido es más que idóneo: el Patio Santo Tomás de Villanueva. Esto ha permitido una ambientación que conjuga la traslación a un entorno que, a pesar de construirse en el siglo XVII, posee la influencia del estilo herreriano, con lo que encaja adecuadamente con la época a la que se nos remite. Por otro lado, la intemperie le da mayor lógica a nuestro protagonista callejero. A su vez, la iluminación juega un papel notable al modular entre azules, rojos y ámbares una escenografía harto sencilla. A diferencia de lo que ocurre con los espectáculos de El Brujo, generalmente en teatros a la italiana, donde poco destaca su aspecto visual, aquí la factura ha sido superior. Sigue leyendo