Five Easy Pieces

Performance metateatral donde siete niños recrean un macabro episodio sobre un pederasta belga

Foto de Phil Deprez

¿Cuál es la materia de esta obra que nos presenta Milo Rau en las Naves del Matadero? ¿El andamiaje de la performance en una vuelta de tuerca más a la metateatralidad, o la recreación del Caso Dutroux, aquel pederasta y asesino que conmocionó a la sociedad belga a finales de los noventa? Desde mi punto de vista, se inclina demasiado hacia la primera opción y eso genera un distanciamiento excesivo sobre el contenido. ¿Porque convendremos en que este espectáculo no es un puro formalismo sobre cómo se monta una función con niños y para ello se utiliza cualquier historia, no? El hecho de emplear chavales entre nueve y trece años ya es en sí un reto; pero, para este asunto, además, una ventaja. Si se equivocan, como así ocurre, tendrán la doble condescendencia del público, primero porque son apenas unos infantes y, segundo, porque no deja de ser un ensayo. Por otra parte, la estructura del montaje es muy clara: un prólogo donde conocemos a los siete aspirantes a actores; donde brota, eso sí, su espontaneidad y esos hechos sobre su propia vida que nos cuelan para romper (o todo lo contrario) más la línea entre la realidad y la ficción. Sigue leyendo