El veneno del teatro

El veneno del teatro plantea hasta qué punto un actor puede lograr una interpretación «auténtica» a través de un personaje

El veneno del teatroEn apenas una hora se resuelve una lucha entre la verdad y la ficción con dos hombres entregados en su quehacer. El veneno del teatro, escrita por Rodolf Sirera allá por 1978 y dirigida por Mario Gas, plantea hasta qué punto puede lograr una «auténtica» interpretación un actor a través de un personaje. Es lo que se propone Miguel Ángel Solá dando vida a un excéntrico aristócrata cuando invita a un gran intérprete (Daniel Freire) a su palacio. Así, en el escenario, se da cabida a un vaivén dialéctico que va del metateatro pirandelliano con un mayordomo que golpea primero, al diálogo platónico pasando por las elucubraciones malvadas de un experimentador radical. Todo ello aderezado con unos vinos dulces que van perfilando la veritasSigue leyendo