La fureur de ce que je pense

El abismo emocional de Nelly Arcan se materializa en el Teatro Español a través de una escenografía poliédrica

Sin contexto previo este montaje de Marie Brassard —bajo la idea original de Sophie Cadieux— no solo puede causar desconcierto, sino hasta un tedio que puede devenir en rabia. Es comprensible que en el mundo francófono y en Canadá la proximidad con Nelly Arcan, de cuyos textos autobiográficos parte el espectáculo, sea amplia. El retazo vital que ahora se arma mediante un collage de soliloquios encadenados por el tenue hilo de una bailarina (Anne Thériault) se puede entresacar de la novela que popularizó a esta escritora: Puta (y también de las siguientes: Folle y El niño en el espejo). En aquella, Isabelle Fortier recurre a una narración explosiva, deambulante, donde revela sus incursiones como prostituta de lujo para pagarse los estudios, algo más que una sugar baby. Adoptó el seudónimo de Cynthia —en referencia a su hermana muerta, cuando era una niña— y, después, firmó sus libros como Nelly Arcan. Sigue leyendo