Las amistades peligrosas

La asepsia permea esta versión sobre la novela de Choderlos de Laclos en el Teatro Marquina

David Serrano se ha ido asentando como director durante estos últimos años con proyectos de lo más variado. El año pasado presentó Un tranvía llamado Deseo, aunque la obra que ahora tenemos entre manos puede vincularse mejor con La Venus de las pieles, una función de 2014 que se representó en el Matadero. Las novelas de Choderlos de Laclos y de Sacher-Masoch las separan unos cien años, sin embargo, están conectadas por la tortuosa perdición del anhelo amoroso y de la seducción como juego macabro.

Las amistades peligrosas han dejado su huella principalmente a través de la visión de Heiner Müller con Cuarteto, ya sea con aquella propuesta plúmbea de Los gatos mueren como las personas o, sobre todo, con Barroco, el espectáculo dirigido por Tomaz Pandur, creador con el que trabajó el propio Roberto Enríquez en Fausto. Sigue leyendo →

Los universos paralelos

Drama sobre la muerte de un niño pequeño, tamizado por un tono que roza la comedia de situación

Foto de Javier Naval

Dani ha muerto atropellado por un coche cuando perseguía a su perro. Han pasado ya ocho meses y la muerte de ese hijo flota y se sumerge en la casa donde viven sus padres; aún jóvenes y con mucha vida por delante para desplazar su dolor a diferentes partes del cuerpo hasta que se acomode como un recuerdo que determine sus existencias. En definitiva, Los universos paralelos va de vivir tras un acontecimiento luctuoso. ¿Cómo se lo toman las familias que han sufrido una catástrofe de este calibre? Es la vida de esas familias que a diario vemos llorar en las noticias: un accidente, un suicidio, una enfermedad implacable, un ahogamiento… Tan pequeño y muere. Es terrible, desde luego; pero con esto hay que construir una obra de teatro que nos evite, ante todo, pensar en un sábado por la tarde viendo Antena 3 (no es el caso). El tono de este melodrama contiene suficientes dosis de humor familiar y espontáneo como para no hundirnos en el fango lacrimógeno. Y quizás ahí radique uno de los grandes problemas del montaje. Sigue leyendo →