Hard Candy

Una obra que muestra cómo las redes sociales son fuente de abuso, pero también de venganza

Foto de Pedro Gato
Foto de Pedro Gato

El ahora en nuestra relación con la tecnología se esfuma en cuanto aparece un nuevo modo de comunicación, una nueva red social, un nuevo filtro o, sobre todo, un nuevo estilo de relacionarse. Chatean, únicamente a través de texto, una adolescente de 14 años con un fotógrafo de 32. El flirteo avanza con las consabidas insinuaciones hasta que la pregunta definitiva sobre la cita real se lanza. Una vez que se encuentran en el piso de él, Jeff, la historia se va transformando en una meticulosa venganza, digna de película coreana. El papel que debe interpretar Olivia Delcán (perfectamente puede pasar por una chavalita, aunque supere la veintena) es de una complejidad extraordinaria. Primero, porque debe exponerse dramáticamente como protagonista, en muchos momentos, en soledad. Segundo, porque la situación que vive implica circunstancias un tanto «delicadas» —atar a un hombre desnudo sobre una mesa conlleva cierta pericia—. Pero, sobre todo, su actuación es pura metamorfosis y eso requiere un manejo de los matices que le permita engañar tanto a su depredador como a los espectadores y, en este aspecto, luce más cuando se muestra vengadora y, fundamentalmente, en el movimiento escénico cuando baila, cuando amordaza, cuando manipula las cuerdas. Su compañero, Agus Ruiz, impone su carácter en el principio, su aparente poderío, su madurez interpretativa da gran soporte a su compañera, aunque él se vea ciertamente «imposibilitado». Desde luego, la tarea en la que se han metido este par de actores es tremenda. Sigue leyendo