Pero no se lo digas

La comedia de costumbres firmada por Ferran González aborda con desenfreno la hipocresía que anida en muchas parejas

El número de comedias que nos ubican en una cena de amigos para dirimir su estatus no deja de aumentar. La confrontación de las costumbres y la lucha por ocultar la hipocresía son el motor esencial en estas obras. Para que todos nos carcajeemos va a surgir imparable esa figura retórica llamada preterición o paralipsis. Es decir, hacer aquello que se niega que, en realidad, se está acometiendo. Concretamente, la revelación de intimidades una detrás de otra. Y así se dispone el simple argumento que ha pergeñado Ferran González, quien, como vamos a ver, se encierra en un esquema excesivamente angosto. Sigue leyendo

Leaving the Dream

Borja Rodríguez y Violeta del Campo abordan el binomio realidad/ficción a partir de la «espantada» actoral de Daniel Day-Lewis

Los marchamos a los que se acogen los jóvenes teatristas están tan marcados entre la autoficción, la metateatralidad, la documentación y esas narraciones ante el micrófono que exige el posdrama que ya es necesario quedarse con lo poco que pueda ser peculiar. En este caso, remitir a la espantada que dio el extraordinario actor Daniel Day-Lewis en 1989, cuando estaba haciendo de Hamlet en Royal National Theatre. Durante la escena V del acto I, aquella en la que el príncipe es alertado por el fantasma del rey de que ha sido asesinado, la función se paró, Daniel huyó consternado y jamás volvió a subir a un escenario. Sigue leyendo

Goteras

El Teatro Bellas Artes acoge esta comedia amable de Marc G. de la Varga que fabula sobre las vidas posibles

Foto de Danilo Moroni

El género de la comedia amable, con su pizca de reflexión existencial, se reitera en cada intentona. Como un relato moral, que tendría la consabida referencia al Cuento de Navidad dickensiano, en esa especulación sobre las decisiones del presente ─de «bifurcaciones», se habla aquí─ que repercutirán en un futuro que, por arte de alguna magia, podemos contemplar. Aquí el protagonista es un dramaturgo y otros tantos dramaturgos se han puesto ellos de protagonistas para proceder a este experimento. Sigue leyendo