La Pilarcita

Un divertido drama rural escrito por María Marull con el turismo milagrero y folclórico de fondo

Muy mal se tiene que dar una función si su actriz principal te conquista a las primeras de cambio con su expresividad y su desparpajo. Anna Castillo, que interpreta a Lucía, una joven ingenua, fascinada por los supuestos ritmos y alicientes de la gran ciudad, quejosa de la monótona vida de su pequeño pueblo, posee una vivacidad inconmensurable y aprovecha excelentemente ese discurso naturalista y fresco que ha escrito María Marull. Porque el lenguaje del texto es otro de los elementos que más destacan. Construido con esa sabiduría que permite captar los detalles de la atmósfera, como una indagación cotilla del acontecimiento milagrero y folclórico, apuntalado con cierta ironía socarrona y hasta maliciosa. Otro asunto bien distinto es que la historia que se nos cuenta va perdiendo interés a medida que transcurre la función; principalmente porque se va alejando de la pura representación, del diálogo que va entresacando los diversos conflictos y se acoge a una narración trovadoresca que viene a resultar repetitiva y carente de teatralidad. Sigue leyendo