Lluvia constante

Peris-Mencheta y Roberto Álamo se juegan su amistad en un thriller asfixiante

lluvia constanteTrabajar en el subsuelo, en el margen, bajo coordenadas que superan cualquier código moral y que, fundamentalmente, escapan de la ley, implica que el hedor que emana penetre en los cuerpos de unos policías que se sostienen mutuamente desde la infancia. Lluvia constante presenta a dos aspirantes a inspector embadurnados por los trapicheos, el alcohol y su estilo expeditivo. Rodo muestra el perfil del madero encharcado en whisky y Daniel, corpachón musculado al uso, manifiesta debilidades mentales que no tardarán en aflorar. El texto de Keith Huff posee los mimbres del thriller policiaco, sucio y corrupto, que tantas veces hemos visto en el cine, pero se ha permitido el lujo de construir dos personajes ricos en matices que se sobreponen al fondo de la cuestión. Además, la estructura de la obra está perfectamente medida en tiempo y ritmo. Ofrece diversos giros dramáticos y una evolución en los protagonistas que va ganando enteros según avanza la acción. Sigue leyendo