Una buena vida

La traumática experiencia de Carolina África durante la borrasca Filomena se traslada con emotividad a la Sala de la Princesa

Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Durante un tiempo pensamos aquí en Madrid (lo que sucede en el resto de España siempre es insignificante) que habíamos entrado en un proceso apocalíptico por fases, y que podíamos prepararnos para lo siguiente (un apagón nacional, por ejemplo). Tras meses de pandemia, con multitud de restricciones, nos llegó la nevada del siglo: Filomena. Carolina África, que acababa de dar a luz, se resbaló con una invisible capa de hielo y se partió una pierna nada más salir de la Maternidad de O’Donnell. Vuelta para adentro a pasar diez días sin su bebé recién nacido que lleva el nombre de la borrasca.

Pablo Menor Palomo ha diseñado una habitación de hospital con gran detalle; pero también abre posibilidades simbólicas, como ocurre con la ventana donde se posan ciertos pájaros; además de que hallamos sombras en un lateral de visitantes y un cuarto de baño en el otro extremo. Sigue leyendo