Ahora que nos dejan hablar

Anodina propuesta de la compañía Mudanzas López sobre un esbozo de El coloquio de los perros, de Cervantes

Ahora que nos dejan hablar - Foto de Erica M Santos
Foto de Erica

Si las nuevas generaciones vienen para anclarse en la machacona autoficción, entonces hay que batirse en retirada; porque esto es insoportable. El problema máximo de dicho procedimiento literario no radica tanto en las posibles técnicas e intertextualidades posdramáticas que se puedan poner en juego (casi siempre las mismas, esa es la verdad); sino en que hay que pensarse mucho qué se autoficcionaliza, pues la mayoría de las vidas de nuestro presente son enteramente anodinas y, en absoluto, extraordinarias. Aunque, claro, dile tú a la generación más narcisista de la historia que no te hablen de ellos. En este caso, el principiante Adrián Perea se la ha cargado con todo el equipo. El ahora renombrado Teatro Quique San Francisco (antes Galileo), ha sacado el Festival Sala Joven, dirigido por Karina Garantivá, para que, justamente, las nuevas voces tengan una buena oportunidad para mostrar sus trabajos. Ahora que nos dejan hablar iba a ser en un principio un proyecto para adaptar El coloquio de los perros y presentarlo al Festival de Almagro de 2020. De esto nos enteramos con pelos y señales desde el propio inicio del espectáculo. Sigue leyendo