Tan solo el fin del mundo

Israel Elejalde dirige la obra del francés Jean-Luc Lagarce, una pieza autobiográfica sobre la muerte de su joven protagonista

Tan solo el fin del mundo - Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rábade

No tuvo buenas críticas la versión cinematográfica de esta obra del francés Jean-Luc Lagarce que realizó Xavier Dolan. En muchas ocasiones, en las obras teatrales, las elipsis se nos antojan absolutamente necesarias; porque muchos escritores tienden a remarcar y a explicar lo que sencillamente se debe mostrar. Esta es la clave. Pero también se dan situaciones, y creo que esta es una de ellas, en las que el exceso de elipsis genera un cortocircuito con el espectador. Cuando el conflicto familiar se sitúa en el centro, uno espera la explosión de sinceridad que provoque la catarsis en el público. Quien más y quien menos arrastra rencillas de cierta enjundia. Sin embargo, en Tan solo el fin del mundo no está la furia de aquel Agosto de Tracy Letts, tampoco, como pasa en el Teatro Español, hay una octogenaria Espert fustigando a hijas y nietas. Sigue leyendo

Los santos inocentes

La adaptación de Fernando Marías y Javier Hernández-Simón sobre la novela de Miguel Delibes se mueve entre el simbolismo y el comedimiento

Los santos inocentes - Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

Definitivamente debo estar equivocado, a tenor del éxito general de esta propuesta. A mí esta versión teatral que firman el fallecido novelista Fernando Marías y el dramaturgo Javier Hernández-Simón me parece que incide en algunos de los elementos que menos me convencen de la novela de Miguel Delibes. Aunque antes creo que debemos empezar por la situación del espectador medio, aquel que mantiene en su retina la perspectiva cinematográfica de Mario Camus, y que se convirtió en una las cintas señeras de la filmoteca española. Es decir, no podemos acudir al Matadero —ya han recorrido casi todas las provincias anteriormente— y obviar el film. No obstante, creo que lo interesante es especular con la mirada de esos estudiantes que acuden antes al teatro que a la novela y a la película. Qué puede observar alguien de las nuevas generaciones, un urbanita con el móvil soldado a los dedos, alguien sin pueblo familiar al que asistir en verano, donde aún quede algún retazo de lo que fueron en un pasado reciente. Seguramente les parezca algo absolutamente remoto; pero no estoy seguro de que vayan a percibir el olor de la miseria, la falta de agua y de luz, el frío de la intemperie; puesto que esta es una adaptación higienizada y carente de naturalismo. Sigue leyendo