Gula

Oriol Pla sobredimensiona el lenguaje del clown para desarrollar una sátira sobre nuestras formas de consumo

Foto de Clàudia Serrahima

Tan buenas sensaciones ha creado Oriol Pla tras presentarnos en Madrid Travy y de que lograra un éxito supremo con la serie Yo, adicto que, quizás, los espectadores vayan a negar una obviedad: este espectáculo no está, ni mucho menos, pulido. Claramente, la última hora de performance rebasa la sobredimensión. Produce un alboroto tremendo y propicia el arrebato. Pero antes hemos tenido un prólogo demasiado extenso y, después, una pérdida de ritmo flagrante, con un proceso larguísimo, inconsecuente y aburrido hasta que llegamos a los dos sketches más sobresalientes. Sigue leyendo

Travy

Oriol Pla reúne a su familia para crear una obra sobre ellos mismos y su oficio en un planteamiento embriagante

Si una propuesta va de una familia de cómicos, de payasos, de juglares, y no aborda estrictamente su periplo vital, entonces, de qué va. Pues de la esencia genuina de estos aviesos seres que cruzan la historia de las sociedades, en esa situación de marginalidad, de apuntalamiento cínico en la grieta, de vagabundeo entre la melancolía y la irrisión, de estar sin estar mientras el mundo se vuelve loco. Los bufones surcan el tiempo más allá del bien y el mal. Privilegiados en su precariedad. Por esto mismo, el planteamiento de este espectáculo es tan coherente. Porque poseer un firme argumento sería transgredir su pertinacia. Sigue leyendo