Asu Rivero crea en la Sala Cuarta Pared un espectáculo sinestésico sobre la pintora Frida Kahlo

Si hoy el icono de Frida Kahlo es un disfraz permanente en celebraciones, incluso, de Halloween, aunque sea a través de la película Coco, pienso que se hace imperioso ofrecer un espectáculo que profundice en su figura y en las dimensiones políticas, estéticas o éticas que vertebraron su biografía. Si esta artista debe tener alguna consideración, habrá que indagar, digo yo, en sus valores; pues realmente el souvenir se ha comido a la persona. Su diadema de flores hace mucho que no remite al folclore de Oaxaca; sino al de la moda occidental en Vogue. Sigue leyendo