La trilogía de Francisco Casavella se materializa teatralmente a través de un espectáculo de cuatro horas en los Teatros del Canal

Francisco Casavella murió con 45 años y no pudo comprobar cómo su trilogía, El día del Watusi, se convertía, por méritos propios, en una de esas pocas obras que la Literatura iba salvando en este siglo XXI repleto de éxitos efímeros. Fresco monumental sobre los finales del franquismo, de adentramiento en la transición y de saboreo de aquellas mieles de la Barcelona olímpica, de diseño y, también, de clasismo a raudales en esa atmósfera de nacionalismo aristocrático. No sé si las cosas han cambiado mucho, tal y como parece, o si, en el fondo, siguen igual; el caso es que contamos con una obra muy española (tómenselo como quieran). Ante ustedes, un espectáculo de más de cuatro horas. Sigue leyendo