Wajdi Mouawad retoma esta primeriza obra con el trasfondo de la guerra libanesa para realizar una dramedia fantasiosa

Efectivamente, no es lo mismo contemplar esta obra temprana ─la escribió en 1991, cuando contaba con 23 años─, y atisbar una serie de características que nos pueden hacer pensar en un buen dramaturgo, que acercarnos a ella después de haber observado gran parte de su trayectoria. Wajdi Mouawad, el autor libanés, exiliado a Canadá, nos lleva visitando muchas temporadas. Además, su teatro se ha puesto sobre las tablas a partir de proyectos íntegramente españoles. Sigue leyendo
Quedó la primera función de este montaje determinada por la indisposición del técnico de sonido. No me alcanza para desentrañar las posibles soluciones o hasta qué punto fue irresoluble esta cuestión. Las canciones ─muchas─ que debían escucharse simplemente fueron sobreimpresionadas en pantalla. Así supimos que en la radio cantaba Gainsbourg y Birkin, Pierre Bachelet o, con insistencia, tal y como le gustaba a la hija, nuestro Julio Iglesias. También es cierto que leemos en varias ocasiones el nombre de Bertrand Cantat, pues ha sido el responsable de las músicas.