Eroski Paraíso

El grupo gallego Chévere regresa con una entrañable propuesta acerca de la memoria y los orígenes

Foto de Matteo Bertolino
Foto de Matteo Bertolino

Cuando ya pensábamos que el metateatro estaba finiquitado, aparecen estos de Chévere y nos lo combinan con el metacine. El resultado, como vamos a desgranar aquí, es magnífico. Ciertamente en pantalla ya hemos visto en alguna ocasión cintas que recrean la preparación de una obra de teatro, como en Vania en la calle 42 de Louis Malle o Looking for Richard de Al Pacino; pero a la contra es difícil encontrar ejemplos. Aquí se nos presenta, de un modo muy espontáneo, la disposición de una jornada de grabación de un documental realizado por Alejandra, una joven de veinticinco años que ha regresado a Muros (La Coruña). Allí, en una sala de fiestas llamada Paraíso, se conocieron sus padres y, también allí, en un bajo, se alojó la tienda de fotografía de su abuelo (donde han montado un decorado que imita al supermercado Eroski que ha sustituido a la discoteca). Precisamente, una foto de él (ahora una sombra vagante con Alzheimer) motivó la idea para grabar el film. Uno de los elementos fuertes de la dramaturgia de Xron es la coherencia temporal. Sigue leyendo